domingo, 24 de julio de 2011

Como gringo del interior, me quedo con Juan Manuel de Rosas...



“El mal sistema de distribución de la tierra ha producido desde los tiempos de la conquista las preocupaciones nacionales  y las predilecciones pastoriles”
Sarmiento
                                          






El oportunismo histórico siempre pone de su lado o en su contra a Sarmiento. Hoy fue desde el púlpito de la Sociedad Rural Argentina, porque Biolcati, es como un sacerdote de una clase social impedida de pensar de otra forma, y es sólo capaz de aceptar sermones y lavar sus pecados en sus propias aguas, sólo capaz de pensar que por occidentales y cristianos son el pueblo elegido y reducen al resto a la tarea de sus servidores o de sus enemigos.
Hoy utilizan a Sarmiento como emblema para ocultar sus avaricias, sin profundizar en la investigación histórica y darse cuenta que Sarmiento era un opositor a la Oligarquía terrateniente de la cual la Sociedad Rural es hoy la heredera.
Refiriéndose a una nueva ley que proponen, dijo Biolcati ante la presencia de los dueños del campo y de los políticos Macri, Duhalde, de Narváez, Rodríguez Saá y otros “…Por eso proponemos una ley de tierras cuya titularidad quede en manos de los argentinos”. Para ser preciso debería haber dicho: Proponemos una ley de tierras cuya titularidad quede en manos de unos pocos argentinos, que somos nosotros. ¿O acaso la propuesta de Biolcati incluye a la comunidad Qom?, por ejemplo.

“Como gringo del interior, me quedo con
 Juan Manuel de Rosas, defendiendo nuestra soberanía nacional. Por eso proponemos una ley de tierras cuya titularidad quede en manos de los argentinos”

                                                                                                            Biolcati


Con toda su hipocresía discursiva entrelazó a Sarmiento con Rosas, y lo puso a Sarmiento entre medio de los cascotazos de sectores políticos, en esa pelea por quien se lleva la parte más grande de la torta.
Por eso digo oportunismo histórico, y lo es de un lado y del otro. Los supuestos distribuidores de la riqueza, los opositores a la “patria sojera,”  cada día más fomentada y con más grandes extensiones de soja sembrada, por las cuales reciben más retenciones para repartir entre sus adulones, también denigran o ignoran  a Sarmiento y lo ponen como el peor personaje de la historia argentina.
Ambos grupos ubicados como sarmientistas o anti sarmientistas son también los que permiten que a las comunidades originarias se las despoje de sus propias tierras y las condenen a una vida indigna, la misma que las conduce hasta su muerte por desnutrición.
No hace falta que hagan analogías con Sarmiento, ni de uno ni de otro lado. Sarmiento fue capaz en su tiempo, con su genio intolerante y su indisciplinada verborrea, de dejar sentado en documentos fehacientes todos sus errores y virtudes; pero supo también, en un proceso evolutivo, arrepentirse de los errores, sin magnificar los aspectos positivos que nos dejó en su trabajo de promotor de una nueva Argentina.


¿Quién era Rosas?: un propietario de tierras
¿Qué acumuló?: Tierras
¿Qué dio a sus sostenedores?: Tierras
¿Qué quito o confiscó a sus adversarios?: Tierras
Sarmiento

Sabemos de las nefastas frases de Sarmiento porque quedaron en todos sus escritos, pero más las conocemos por un gran escritor argentino: Arturo Jaureche que las repitió en todos sus libros, sacándolas de su contexto histórico y utilizándolas en su oportunismo de intelectual nacionalista. En los libros, del linqueño, Sarmiento aparece como uno de los personajes más negativos de la historia argentina. Como si el pensamiento de Sarmiento fuese distinto al resto de los personajes que tenían injerencia política y social en su época, o ¿acaso le importaban al resto de los hombres de aquella generación, el indio, el gaucho, las clases marginadas y desprotegidas? ¿Cual de ellos dejó una defensa explícita a esas clases? A pesar de sus frases ofensivas y su menosprecio por el gaucho y el indio, Sarmiento demostró, luego, preocupación por elevarlos en su estadio social.
Desde sus letras, Jaureche nos dejó una visión nacionalista y crítica de un sistema extranjerizante, del cual el principal personaje era Sarmiento. Nada positivo encontró en el maestro, solamente lo elogio irónicamente como escritor; pero Sarmiento en la construcción del país, con sus grandes errores, nos dejó más cosas de las que han dejado otros personajes de su tiempo y eso es lo rescatable de Sarmiento. Dentro de la nefasta clase oligárquica argentina de su época en que dominaba un pensamiento único, Sarmiento pecó de connivencia, pero no se enriqueció a costa de las arcas del estado, vio ciertas cosas como positivas que luego resultaron negativas para la patria y en su vejez las reconoció y se arrepintió de ello. En todo ese ropaje con que se quería vestir a una nueva argentina que resultó injusta, Sarmiento no actuó por intereses pecuniarios personales y en todo ese tránsito por el camino del error, dejó marcas indelebles para el avance cultural y material del país que, tal vez, ningún historiador dejará de reconocer, salvo los necios y los oportunistas.
Pero, volviendo a Biolcati, digámosle que no se aproveche de la figura de Sarmiento para esconder sus mezquinos posicionamientos. Y basta de quejas y peleas con el gobierno. Sus vacas están gordas y de sus vacas gordas sólo pueden comer hoy, en Argentina, los que tienen altos ingresos. No comen carne de sus vacas gordas los que reciben las migajas de las retenciones de la patria sojera, tan beneficiada por el gobierno como siempre lo estuvo , por eso me pregunto:  ¿Cuál es el por qué de las peleas?.




2 comentarios:

  1. Muy buena nota .Quitar la careta...Esa es la consigna...

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  2. Como te dije en el anticipo, es una nota sensible y de posición, pero sobretodo es correctiva. No es difícil encontrar consenso en una canallada, buscando referentes históricos para justificarla. Así es el poder. La comunidad no observa esas deformaciones aunque las padece, por eso es necesario la visión rectificadora de los autores independientes. Te dejo un abrazo.

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