lunes, 4 de diciembre de 2017

Sillas vacías










Hay dos sillas vacias…
Sin embargo 
Yo, en ellas,
presumo sentadas
a la nostalgia en una
y a su lado
se halla la soledad,
hoy dos amigas.
En mi copa de vino
están las ilusiones
y en mi mente embriagada,
por la cepa malbet
que me persuade,
hay infinitos sueños.
Pues todo se conjuga:
Nostalgia, soledad
y el vino que me embriaga
me provocan la risa
y me provocan llanto
y, del rebobinado de la vida
van surgiendo en imágenes
amores y vivencias
dolores y alegrías:
Alegre veo a mi madre
tarareando algún tango
y a mi padre sentado,
en la silla petisa,
amándola en silencio.
Mi hermano programando
la noche de algún sábado
y a mi lado aquel perro
con quien tanto jugábamos.
Las paredes pintadas
con frisos de colores
y afuera, en el patio de tierra,
camiones y trencitos
de latas de sardinas
esperando al amigo
para iniciar el juego.
Mi pueblo… que aún conservo
me mima con recuerdos.
Hay dos sillas vacías
pero el amor vigente.



jueves, 21 de septiembre de 2017

Septiembre III
















Nuevamente es septiembre…

El colibrí ha vuelto a tu jardín
porque un  pimpollo abrió
con sus pétalos blancos
por esa eterna magia del amor.

Quiere decirte: ¡Vivo!
en el aroma de las primeras horas
en el dorado néctar de tus labios
en la ansiada ternura de tu piel








¿Qué sería del amor sin primaveras?

¿Qué sería de la belleza sin la flor?   

martes, 15 de agosto de 2017

Sonetista sin luz


foto de: taringa.net



De tanto “sonetear” ya eres soneto,
amoldado a la celda que se impone
tu vocablo por más que se amontone
solo rima en lo pobre del concepto.

Un burro del sistema, buen corneto,
desprecias la palabra si dispone
ser arma verdadera que propone
cantar las realidades al sujeto.

Sonetista sin luz, en tu gorjeo
de pájaro enjaulado en su pavura
dices ser picaflor de muchas flores,
 gozar de mil mujeres la hermosura.
Yo sé que son tus versos chachareo
y la abstracción es tu mejor pintura.







lunes, 7 de agosto de 2017

Vuelo de Peronchas


Presentación del libro de Dibujos y Poesías en la Cámara de Industria y Comercio de la Matanza 
el 05 de agosto de 2017





jueves, 20 de julio de 2017

Soneto para un amigo









Soneto para un amigo
                                Al poeta Héctor Higinio PIcallo


La primera impresión fue de arrogancia
gigante te mostrabas al enano,
pero pronto te vi como un hermano
luchando contra el mal de mi ignorancia.

Y tu palabra calma, tu constancia,
eran el ejercicio cotidiano,
la vida con el lápiz en tu mano
mostró de la poesía su elegancia.

Hoy ya puedo contar en mi inventario
con la amistad que viste tu nobleza
y al cofre en el que guardo mi riqueza
lo van llenando documentos diarios
con versos que transmiten la belleza

que ha de heredar un mundo libertario.

jueves, 13 de julio de 2017

Nuestro día



foto de www.juventudrebelde.cu


Cuando el candil alumbra mi memoria
la imagen de tus manos se ilumina
con sus falanges blancas y delgadas
sobre un pupitre viejo y percudido.

Te recuerdo cual niña ilusionada
a la espera del tiempo de un amor…
La amistad no nos daba ese permiso
mas,  nos dejó señales  al futuro.

Amamos y soñamos en otras sintonías
sin perder la frecuencia en nuestro dial
y,  un día… despertamos con profundo dolor,
ahogábamos en lágrimas
que solo proponían ausencia  y desazón.

Luego nos reencontramos y los dos,
aún con penas de vigencias eternas,
tuvimos el encanto  en las señales
que el pasado dejó
augurando el destino de un amor.

Entonces vi tus manos y las sentí tan mías
que anhelé tu caricia, tu caricia perdida.

Cada uno tenía una llave maestra
para abrir los secretos de nuestros corazones
que guardaban celosos esa vieja señal:

“Había llegado el día de vivir nuestro amor”…


jueves, 29 de junio de 2017

Acércale tu mano.



foto de: www.losandes.com.ar

Acércale  tu mano

Cuando un niño tropieza
con la injusta miseria
que le oprime su vientre
y le priva su juego,
no apresures la marcha
y acércale tu mano.

Y si en tu andar de humano
ves un hombre en la calle
que en andrajoso manto
cubre su piel curtida
y busca tu mirada,
no le quites tus ojos,
olvida de la prisa
y acércale tu mano.

Y si vieras a un viejo
con dolor transitando
padecer la injusticia
por las manos mezquinas
que mueve la avaricia,
busca darle a su arruga
la caricia esperada
y acércale tu mano.