jueves, 7 de abril de 2022

Regalo

 




 
Juegan junto a las zinnias con destreza
cautivas de su aroma y su color
y en efímero tiempo, con candor,
le rinden pleitesía a la belleza.
 
Es un regalo de la naturaleza
a mi jardín en días de calor.
En sus espiritrompas va el sabor
nectario, que a la monarca embelesa.
 
En su juego sensual la mariposa
 a mi sangre la aleja del desgano
es  una sensación maravillosa
en mi solaz de tardes de verano
el cadencioso giro de sus vuelos
retorna en mi alegría los anhelos

martes, 1 de marzo de 2022

Resistencia al olvido

 

                                                                                             a Mario Ibeas



La Vieja locomotora
que funcionaba a vapor
había perdido valor
de lo que fuera en otrora
y recuerdo en ese ahora
cual fantasía de un mago
la algarabía en mi pago,
la estación fue una hormiguera.
A la nueva “Petitera”
le mostraban gran halago.
 
Más tarde aquello pasó
sólo quedó la añoranza
y aquel tiempo de esperanza
de un sueño que fracasó
a los pueblos los privó
de aquel progreso soñado
y todo quedó olvidado
por intereses mayores
dejando a sus pobladores
en un andén desolado.
 
En Pasteur mi amigo insiste,
con cierta melancolía
me muestra como la vía
al olvido se resiste,
su línea férrea reviste
insinuando a estos dos viejos
volver al tiempo, allá lejos
de los dos equilibristas.
Más, se nublan nuestras vistas
y nos miramos perplejos.




 Y su acero resistente
entre los yuyos perdido
no acepta ir al olvido
sueña con otro presente
quiere su tren nuevamente
rodando en su resistencia
 y un andén con la presencia
de múltiples pasajeros
y vagones cerealeros
de nuestra tierra la esencia
 
Y vuelve así la ilusión
reviviendo los momentos
en que dos niños contentos
redoblaban la emoción.
Reunidos en la estación
a la hora de la siesta,
el andén era una fiesta,
                                juegos con la carretilla                                 ,
rodando en la carbonilla,
ejes chirriando en la gesta.





 Entonces nuestra ilusión
va cerrando su postigo
y nos deja sin abrigo
amenguando la emoción
mostrando en esta ocasión
como un encanto perdido
con el tiempo y el olvido
nos deja sin alegría
y quedamos en la vía
con el corazón dolido



lunes, 21 de febrero de 2022

Encierro

 




La covid es la tijera

que me corta las alas

de mis últimos vuelos

y el cilicio que impone

el autoritarismo

determina mi encierro

y acrecienta mis miedos.

Pues según los expertos

soy persona de riesgo,

como siempre lo he sido

(desde mi nacimiento

la muerte va a mi lado)

y ellos han de cuidarme

de este mal que hoy acecha,

olvidándose acaso

que hoy los años me pesan

y el goce es necesario

aún más que el alimento.

Es el placer supremo

a esta altura del tiempo.

 

             Si la naturaleza              

o el dios del universo

nos impone el flagelo

y átropos decidiera

cortar con su tijera

el hilo de mi tiempo,

será porque el momento

del final ha llegado.

Por eso es mi deseo

que me halle en libertad

con mi epitelio al viento

no encerrado con miedos

no es mi destino eterno.

 


viernes, 22 de octubre de 2021

Blanca

En la huerta del colegio con sus alumnos.


Blanca con algunos de sus ex alumnos: Las hermanas Rodriguez, Ana López, Mirta Elarre, José Paredero, (Centenario de Pasteur)

 

Blanca era tu nombre de joven maestra,

blanca tu mirada de córnea espejada

porque reflejaba blancos delantales

de niños alegres que te circundaban.

Cuando florecía la sonrisa llana

de tu boca libre de pétalos blancos,

blanca la ternura que nos abrazaba.

En la vieja escuela de las aulas pobres

blanca era la tiza que se deslizaba

cual una gaviota con sus blancas alas

sobre un lago oscuro donde resaltaba

la oración alegre cual abierta cala.

No recuerdo enojos, retos, ni castigos

y cual prendedero en el alma, conmigo

llevo tu cariño junto a mi destino.

Un viejo cuaderno guarda los colores

de aquel incentivo de un fin de noviembre

donde conjugaban penas y alegrías,

por las vacaciones que se avecinaban

 y por la tristeza de la despedida.

Te asocio a una nube inmensa del cielo

blanca y expandida por gracia del viento,

has diseminado tu amor en el tiempo

y como una lluvia que moja por dentro

mi lágrima asoma. Blanca… es tu recuerdo

lunes, 4 de octubre de 2021

Soliloquio




 

no estoy solo…
estoy en mis entrañas
gestionando emociones
diálogo en soliloquio
abierto a los placeres
que me ofrecen las flores
con sus pétalos tersos
seduciendo en aromas
a blancas mariposas
transmisoras del goce
en polínicos vuelos
del estambre al estigma
entre especies cercanas
para gestar la herencia
en las nuevas semillas

no estoy solo…
llevo en mi soliloquio
ciertos interrogantes
y vanas conclusiones
estos seres pequeños
tan tiernos y tan bellos
de efímera estadía
sin egos ni avaricias
viven instante a instante
sin sueños de futuro
gozan cada momento
aceptan su destino
en la naturaleza

no estoy solo…
en esta compañía
de mi entrañable charla
interpreto esos gestos
de pequeños ejemplos
y descubro el espacio
donde hamaco mis sueños
cabalgo libertades
y porfío en el intento
de llevar la alegría
aunada con mi aliento.

 

 

 

 

 


sábado, 2 de octubre de 2021

Décimas pajareras

 


De los pájaros que habitan                                                                                  los jardines del color

yo conozco al picaflor

por quien las flores palpitan

de su ritual necesitan

para mantener la herencia

y solo ante su presencia

altivas, con entereza,

presumen de su belleza

y dan néctar de su esencia.

 

Otra ave es el carpintero

presunto trabajador

pero a veces destructor

del árbol y del madero.

Más humilde es el boyero

y su tarea superior,

de oficio madrugador,

con su pequeño saltito,

acompañando al peoncito

le hace amena su labor

 

De canto más valedero

en tu reino, Creador,

considero al ruiseñor

sin despreciar al jilguero.

Por su fama de agorero

y lo negro del plumaje

que lo viste con un traje                                                 

similar al funebrero,

fuiste duro Pajarero             

al dar al cuervo ese ultraje.

 

Con ropaje colorido

Se destaca el cardenal

o el canario, tan banal,

porque ha sido sometido.

Se jerarquiza por nido

el pequeño tejedor

y también el leñador,

que palito por palito,

llega a formar su nidito

donde será criador.

 

Dicen son depredadores

El aguilucho y carancho,

por su trabajo tan chancho,

comer carroña y roedores,

mas ellos son limpiadores

y al cuerpo que está en el suelo

sin detenerse en el vuelo

primero pican el ojo

y si ven que no hay enojo

comienzan con el revuelo.

 

Sólo por enumerar

hago presente al mixtito

al chingolo y al chorlito

y quedan un centenar.

Oportuno es mencionar

por simples al corbatita,

la calandria y la viudita;

al tero por revoltoso,

al chajá, algo piojoso

y a la dulce torcasita.

 

Cuántos pájaros nombré

que pueblan con hermosura

esta arbolada llanura

que de niño yo habité.

Mis décimas concluiré

nombrando al que más prefiero,

artesano y alfarero,

humilde y trabajador,

al que por noble labor

lo llamamos el hornero.

 

En tu obra Creador

lo privaste de gran vuelo

pero vive en este suelo

que para mí es el mejor,

no ostenta de ser cantor

ni su plumaje es vistoso,

tuvo el destino virtuoso

de ser un gran constructor

que del barro y con amor

hace un nido prodigioso.

 

 

 

 




domingo, 5 de septiembre de 2021

La poesía en mi vida



Desde los primeros años en la escuela primaria tuve la suerte de tener maestras que me incentivaron a la presentación pública en actos escolares: Amabilia Fernández (1° grado inferior); Blanca Delgado de Carreras (3ro., 4to. y 5to. grados) y un ámbito familiar, con un hermano mayor (de quien he sido un remedo) amante del cine y del teatro y algunos libros interesantes que compraba, que si bien yo no los leía en ese tiempo, más adelante me predispusieron de alguna manera hacia la literatura; mi madre que mientras cosía tarareaba canciones, cuyas letras llegaban a mi corazón y mi padre (arriero) en sus regresos a casa, después de varios días a la intemperie, me recordaba fantásticos cuentos y anécdotas de su trabajo.

Luego ya terminada la primaria, se daban los primeros intentos de poesía. Pasteur mi pueblo amado daba lugar a emociones profundas. Al atardecer cuando se entraba el sol, se pausaba la vida, luego de cenar, acostarse, no había televisión y a medianoche de suspendía el servicio eléctrico, así que con la radio a transistores pegada a mi oído, escuchaba música y daba rienda suelta a la imaginación. Muchas noches salía al patio para contemplar la luna y un cielo pobladísimo de estrellas y cuando una de ellas se desprendía con su mágica estela, el desafío era lograr pedir los tres deseos antes de su desaparición del firmamento. 

“El cielo es el mismo en todo el universo, pero el cielo de Pasteur es más bello”.




Al otro día ese mismo patio lucía un jardín lleno de hermosas flores, de los árboles frutales colgaban las ciruelas y duraznos, se podía observar decenas de distintos pájaros, oír sus melódicos trinos y, por si fuera poco, una cortina de mariposas blancas y amarillas volaba sobre las calles arenosas de nuestro pueblo.



Ahí estaba la poesía, la irradiaba el ambiente, la naturaleza la proponía, y el poeta sólo tenía que asociarla a sus emociones, a sus sentimientos, esa belleza exterior había que moldearla en las propias entrañas y darle luz con un lenguaje armónico y cadencioso.

Cuando me lo preguntan, digo ser un “poeta vocacional”, no he llegado al nivel de un poeta, pero he tenido la vocación para intentarlo y eso me ha dado mucha alegría en la vida. Amo la poesía. Es un prendedero en mí, es mi ropaje con el que poco a poco me fueron abrigando personajes importantísimos en la vida. Además, he tenido la suerte nacer y pasar mi niñez y adolescencia en un medio llego de poesía.

¡La poesía ha sido y siempre será mi libertad!

Rocío

  El rocío es el beso sensual de la noche para que las flores despierten en la aurora con el pistilo    abierto hacia el estambre y en su or...