lunes, 4 de diciembre de 2017

Sillas vacías










Hay dos sillas vacias…
Sin embargo 
Yo, en ellas,
presumo sentadas
a la nostalgia en una
y a su lado
se halla la soledad,
hoy dos amigas.
En mi copa de vino
están las ilusiones
y en mi mente embriagada,
por la cepa malbet
que me persuade,
hay infinitos sueños.
Pues todo se conjuga:
Nostalgia, soledad
y el vino que me embriaga
me provocan la risa
y me provocan llanto
y, del rebobinado de la vida
van surgiendo en imágenes
amores y vivencias
dolores y alegrías:
Alegre veo a mi madre
tarareando algún tango
y a mi padre sentado,
en la silla petisa,
amándola en silencio.
Mi hermano programando
la noche de algún sábado
y a mi lado aquel perro
con quien tanto jugábamos.
Las paredes pintadas
con frisos de colores
y afuera, en el patio de tierra,
camiones y trencitos
de latas de sardinas
esperando al amigo
para iniciar el juego.
Mi pueblo… que aún conservo
me mima con recuerdos.
Hay dos sillas vacías
pero el amor vigente.



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