viernes, 15 de diciembre de 2017

Ancianidad





Cuando quiero avanzar por el camino
y el camino se nubla,
es que ya no hay camino.

Cuando el  tiempo transcurre
y en mi letargo noto que no me es necesario,
es que ya no es mi tiempo.

Cuando mis ojos miran
y   la imagen nubosa opaca los colores,
es que ya no hay colores.

Cuando intento el futuro
y ya todos mis sueños parecen realizados,
ya no habrá nuevos sueños.

Cuando busco aquel beso
de los jóvenes años
comprendo que el amor ya no tiene presente.
Y ya no hay más sonidos
sólo quedan los ecos de un tiempo de alegría,
solo queda la espera de ese día
que fuera tan distante
y hoy te extiende la mano, te da la despedida:
está llegando el tren es tu hora de partida.


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