jueves, 13 de diciembre de 2012

¿Quiénes son los violentos?







Son los jóvenes que apedrearon la casa de Tucumán, hoy símbolo de la corrupción política y policial, del patoterismo oficialista y la connivencia  judicial.




Qué otra cosa se podía esperar después de semejante veredicto judicial. Parte de este pueblo considera que no hay otro recurso y ha quedado demostrado en la historia política de nuestro país  que siguen ocurriendo los mismos hechos violatorios todos los días  de nuestra existencia.

Señores periodistas de canales oficiales y opositores, la violencia la llevan a cabo los políticos, jueces e instituciones corruptas que actúan en connivencia con los sectores de poder para oprimir al pueblo, de tal manera, que en casos como el que nos ocupa, les roban sus hijos para entregarlos a  tratantes de personas en lugares regenteados por mafiosos que sustentan con dinero de su vil comercio, las cajas negras de esos políticos, policías y jueces. Ejercen una violencia atroz sin riesgos de ninguna índole, protegidos por patovicas o barras bravas y un sinnúmero de sicarios que los rodean, situación que podemos evidenciar cuando suben  a sus coches lujosos, pavoneándose en trajes impecables.

Esa es violencia señores periodistas, no confundan a la gente. Lo que ustedes hacen ver por violencia es la lucha incansable de jóvenes dispuestos en muchos casos a dar la vida, por conseguir los cambios en favor de la humanidad toda. Y si no pregúntense porque está preso José Pedraza y otros matones de la UF. Su costo fue muy alto: la sangre de Mariano Ferreyra (tal vez para ustedes otro violento). Pregúntense porque los maestros tienen mejores salarios hoy; tal vez tenga que ver en esto la sangre de CARLOS FUENTEALBA. Pregúntense, porque se tuvieron que ir del gobierno De La Rua, Cavallo y muchos de los que después volvieron, lavaron sus caras y son nuevos  gobiernos; ¿algo tuvieron que ver los 39 muertos de aquel nefasto diciembre de 2001?. Contemos todos los muertos de la historia argentina que cayeron de las filas que agrupan a quienes ustedes consideran los violentos. O acaso los cambios podrán darse pegando cartelitos en Facebook, muchos de ellos haciéndose eco de lo que dicen mercenarios amanuenses de los medios de comunicación, como el caso de Eduardo Feinmann


20 de diciembre de 2001



La violencia tiene una sola cara, no traten de engañarnos, lo que ustedes llaman violencia es la lucha por la esperanza y si la lucha se entabla de esta manera, es porque hay demasiados antecedentes para que nos demos cuenta que lo demás no ha servido para los cambios, que la justicia, hoy es una mentira, que quienes deberían protegernos nos golpean y nos asesinan, que quienes deberían velar por nuestros derechos, actúan en connivencia con los tratantes de personas y participan de las orgías que le ofrecen en sus prostíbulos, a veces con el privilegio de la carne virgen, que estos señores creen merecerse por la investidura que el sistema les pone, previo recordarle que los privilegios no se tocan... en todo caso algo se comparten.
Sentados frente a una computadora, de poco sirven nuestros manifiestos, este es otro medio que nos paraliza y todos creemos protestar con nuestros escritos, con nuestros carteles ingeniosos. Ellos se ríen de nosotros, nos tienen inmovilizados, somos eslabones del sistema de consumo que nos proponen. Por eso valoremos el coraje de estos muchachos que todos los días tratan de pensar, como oponerse, como hacer una lucha que tenga resultados en beneficio de los pueblos.
 ¿Acaso la violencia no  se sufre viajando todos los días en  los medios públicos?. Violencia es la desnutrición infantil, no tener un sistema de salud para todos. Violentos son los genocidas, pedófilos, violadores, los que golpean a sus mujeres indefensas.  Violentos son los usureros, los traficantes de órganos, los narcotraficantes…es muy larga la lista.




¿Qué otra cosa se podía esperar después de la violenta decisión de esos jueces al absolver a 13 criminales que juegan todos los días con las vidas de jóvenes mujeres y las someten a las peores vejaciones?




La Casa de la Provincia de Tucumán, en Buenos Aires, luego de ese fallo, se la vio como emblema de la corrupción y la violencia. Yo que me siento un cobarde, por  no haber tenido el coraje de arrojar una sola piedra contra ella,  agradezco y me solidarizo con el valor de esos jóvenes que dijeron:  ¡CUIDADO!... EL PUEBLO YA NO PUEDE TOLERAR MÁS ATROPELLOS..     

4 comentarios:

  1. Es verdad, la violencia es una línea vertical , que cae de arriba hacia abajo y cuando llega al piso estalla.Comparto todo o casi todo,No creo que las piedras mejoren nada,que la destrucción provoque un cambio.Pero si estoy convencida que esa actitud es el resultado del mensaje violento del poder político,policial,judicial,etc,etc,que no acompaña a su pueblo, que no lo protege,sino que por el contrario lo atropella todos los días

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  2. Gracias por tu comunicación Raquel. Yo tampoco creo que las piedras y la destrucción provoquen el cambio, pero cuando no hay virtud moral en los funcionarios públicos y los políticos, la gente y principalmente los jóvenes que están dotados de una hermosa rebeldía, entienden que de esa manera se prestará atención a los reclamos legítimos y creo, como ya lo dije, a un costo muy alto (a veces con pérdidas de vidas humanas)es la única forma que los hace recapacitar a estos energúmenos, porque sienten que se le mueven sus privilegios.

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  3. Hola amigo.Me atrevo a comentar sobre tu trabajo.Muchas cosas de acuerdo con vos.Otras no tanto.Sobre la Injusticia/Justicia,comparto lo que manifiesta Raquel.
    Si queremos una pais mejor,hay que trabajar mucho y no de esta manera(tirando piedras y rompiendo todo )se hace la Revolucion. Manifestas que "de esta manera se llama la atencion" yo creo que es contraproducente en una sociedad adormecida por lo mediatico.Se hace haciendo conciencia.Y me pregunto¿que hacemos nosotros para cambiarla?Yo soy parte "del no hacer nada".Es un trabajo muy largo.Me siento lleno de contradicciones,tipico de un pequeño burgues.Feliz 2013 y queda pendiente en casa el asado-Un abrazo

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    1. Yo no planteo que tirar piedras es la solución, pero cuando la violencia viene desde arriba todos los días y de distintos modos y nadie hace caso a los reclamos, la reacción del pueblo es válida y en nada criticable, sino estamos justificando que por tirar una piedra o romper el vidrio de alguna casa de provincia sostenida por la corrupción, se puede golpear y matar a un manifestante. Esa ya nos lo quisieron hacer creer, que 30.000 personas eran violentas y quienes los mataban, torturaban y le robaban a sus hijos, eran los salvadores de la patria.
      Hugo, un abrazo, feliz 2013, para vos y tu familia (año en el cual vamos a comer el asado prometido).

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