martes, 29 de mayo de 2018

¿Estela de Carlotto Premio Nobel de la Paz?








Rosa Roisinblit y Estela de Carlotto
Foto y titular de m1 - digital

Orgullo argentino: Abuelas de Plaza de Mayo, otra vez nominadas al Nobel de la Paz


¿Debe, Estela de Carlotto, postularse para recibir el premio Nobel de la Paz?

 Desde sus inicios, siempre adherí y participé de alguna manera a favor de las proclamas de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo,  agrupaciones que han sido un ejemplo de lucha en defensa de los derechos humanos en general y su trabajo ha constituido un avance muy importante dignificando el rol de todos los trabajadores argentinos.
Cuándo me pregunto si debería la Sra Estela de Carlotto, recibir en nombre de las Abuelas de Plaza de Mayo, el premio Nobel de la Paz. Mi respuesta es NO, porque encuentro una gran contradicción, entre los propósitos avaros y aciagos  de  Alfredo Nobel, en su vida  y la tarea realizada por una asociación como lo es, en este caso,  Abuelas de Plaza de Mayo.
De la misma manera y en este mismo blog, (Premio Nobel, 27 de agosto de 2014) me expresé, años atrás, en el momento en que el Papa Francisco fuera nominado para tal distinción.



Alfredo Nobel, inventor de la dinamita, fue un poderoso industrial y comerciante que amasó una fortuna, calculada en ese entonces, de 33.000.000 de coronas, de las cuales sólo 100.000  heredó su familia y el saldo fue destinado a la que más tarde sería la fundación que hoy otorga los premios. Este poderoso señor, fue entre otras cosas, ingeniero y químico y además de la dinamita fue creador de armas. Su compañía “Bofors” producía hierro y acero destinados a la fabricación de cañones y otros armamentos a gran escala. Es decir un hombre de una riqueza y poder incalculables, alcanzados a costa de contaminación, muertes y humillaciones de todos los seres vivientes del planeta.
A mi entender, mal ejemplo sería el de la Sra. Estela de Carlotto, enorgullecerse con tal premio. Tal vez sería mejor una decisión como la de Jean Paul Sartre,  renunciar a este premio. ¿Se imaginan  todo el bullicio mediático que podría producir en el mundo de los privilegiados?
Otro buen ejemplo es la de “Pepe Mujica” ex presidente de Uruguay. Dijo oportunamente y dio sus razones, que en caso de serle otorgado el Premio Nobel, lo rechazaría, considerando aspectos que tienen que ver con su ética personal.




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