jueves, 13 de julio de 2017

Nuestro día



foto de www.juventudrebelde.cu


Cuando el candil alumbra mi memoria
la imagen de tus manos se ilumina
con sus falanges blancas y delgadas
sobre un pupitre viejo y percudido.

Te recuerdo cual niña ilusionada
a la espera del tiempo de un amor…
La amistad no nos daba ese permiso
mas,  nos dejó señales  al futuro.

Amamos y soñamos en otras sintonías
sin perder la frecuencia en nuestro dial
y,  un día… despertamos con profundo dolor,
ahogábamos en lágrimas
que solo proponían ausencia  y desazón.

Luego nos reencontramos y los dos,
aún con penas de vigencias eternas,
tuvimos el encanto  en las señales
que el pasado dejó
augurando el destino de un amor.

Entonces vi tus manos y las sentí tan mías
que anhelé tu caricia, tu caricia perdida.

Cada uno tenía una llave maestra
para abrir los secretos de nuestros corazones
que guardaban celosos esa vieja señal:

“Había llegado el día de vivir nuestro amor”…


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