
el sinuoso camino de tus formas
deslizando la palma sobre el suave
nacarado color de tu epitelio,
y habrás de permitirme cuanto quiera...
Comenzará mi boca por tus labiosy el goce salival será una estela
que bajará a tus pétalos de nardo.
Enlazarán mis brazos tu cintura
y al aunarse los cuerpos
en un juego de amor y de locura,
en la alta intensidad de las dos sangresrevivirá el placer, inagotable.
Habrá luego una pausa y la caricia
retornará a tu piel ya mansamente.
Encogerás tus piernas satisfecha
y mi mano, al igual que en el inicio,
cumpliendo el recorrido de mis ansias,
asentará su palma en tus pies blancos.
NO CORTES A LA FLOR
"El hombre confunde belleza con adorno"
"Las flores no son meros adornos de las plantas sino sus órganos sexuales"
Domingo Faustino Sarmiento

No cortes a la flor de tu sembrado,
si bien ha de morir en el otoño
lleva en su aroma vida de un retoño
que en primavera renacerá en el prado.
Así verás nacer en el nuevo año
el color del pimpollo de su herencia
y gozarás alegre la presencia
de un nuevo amor que superó el engaño.
Nadie con una flor es halagado
si le falta la savia a su belleza,
si cortas una flor la habrás privado
de ese don natural que te embelesa.
Una flor ya no es flor si la has cortado
es una simple muestra de tristeza.
HE PINTADO MI CASA
Con los colores pobres
de la pintura al agua
he pintado mi casa
y en cada pincelada
me manché de nostalgia.
Nostalgia de colores
con que fueron cambiando
año a año,
pintada tras pintada,
paredes y esperanzas:
Amarillo de trigos,
verdes primaverales,
celeste de amplio cielo
y rojo, de maduros frutales.
He pintado mi casa
y al pintarla,
he pintado mi alma
de colores hermosos
colores de mi infancia,
colores de los pobres
de la pintura al agua.
ABEJA DEL AMOR
me infiltran un dolor y una alegría
y con fresco dulzor y picardía
vivifican en mi las emociones.
goza en ella de su policromía
para que muera en mi la fantasía
de este amor erigido en ilusiones
Vale más el zumbido de tu vuelo
que el roce epitelial de la ternura
y aunque espera mi piel con gran anhelo,
me niego a recibir tu picadura
temiendo que el ardor del desconsuelo
neutralice la miel de tu dulzura.
Cómo me gusta "No cortes la flor"!
ResponderEliminarGrande, José.
Saludos